Ideal para esos días donde querés algo dulce, rápido y que te abrace el alma.
Solo necesitás:
2 vasos de leche
½ vaso de jugo de naranja
½ vaso de azúcar
3 cucharadas de maicena
Ralladura de naranja
Un chorrito de vainilla
Así se hace:
Mezclá todo en una ollita.
Cociná a fuego medio sin dejar de revolver (¡paciencia, reina!).
Cuando espese, verté en vasitos o copas.
Dejá enfriar y espolvoreá con canela o coco.
Fresco, cremosito y con ese sabor a “postre de mamá después del