Ingredientes:
1 taza de Maicena (fécula de maíz) (aproximadamente 120-125 gramos)
½ taza de azúcar (aproximadamente 100 gramos)
100 gramos de mantequilla sin sal , derretida ya temperatura ambiente
Equipo Necesario:
Un bol grande para mezclar
Una cuchara o espátula para mezclar
Bandeja para hornear
Papel de horno (opcional, para evitar que se peguen)
Tenedor (para aplastar las galletas y decorar)
Modo de Preparación:
Precalienta el Horno: Precalienta tu horno a 180 °C (350 °F) . Si vas a usar papel de horno, cubre la bandeja para hornear con él.
Prepara la Mezcla Seca:
En un bol grande, combina la Maicena con el azúcar . Mezcla bien con una cuchara o un batidor de varillas para asegurarte de que estén distribuidos uniformemente.
Añade la Mantequilla y Forma la Masa:
Vierte la mantequilla derretida ya temperatura ambiente sobre la mezcla de Maicena y azúcar.
Al principio, puedes mezclar con una cuchara. Luego, usa tus manos para integrar completamente la mantequilla. Amasa suavemente hasta obtener una masa homogénea, suave y que no se pegue a las manos. Debe ser similar a la plastilina y muy fácil de manipular. Si la masa está muy pegajosa, puedes añadir una cucharadita más de Maicena. Si está muy seca y se desmorona, añade un poquito más de mantequilla derretida.
Forma las Galletas:
Toma pequeñas porciones de masa (aproximadamente del tamaño de una nuez) y forma bolitas con las manos.
Coloca las bolitas en la bandeja para hornear preparada, dejando un poco de espacio entre ellas (no se expanden mucho, pero es bueno dejar algo de separación).
Con un tenedor o con la palma de la mano, aplasta suavemente cada bolita para darle forma de galleta. Si usas el tenedor, le darás un bonito patrón.
Hornea:
Lleva la bandeja al horno precalentado.
Hornea durante 10 a 12 minutos . Las galletas estarán listas cuando los bordes estén muy ligeramente dorados y el centro aún se vea pálido. Es fundamental no hornearlas en exceso para que conserven su textura delicada.
Enfría y Sirve:
Una vez horneadas, saca la bandeja del horno.
Deja que las galletas se enfríen por completo en la misma bandeja antes de intentar desmoldarlas. Estarán muy frágiles cuando estén calientes. A medida que se enfrían, se aguantarán ligeramente y serán más fáciles de manipular.
Una vez frías, desmolda con cuidado y sirve.
Variaciones y Toques Personales: Eleva tus Galletas
La sencillez de esta receta la convierte en el lienzo perfecto para pequeños toques personales.
Aroma de Vainilla: Agregue ½ cucharadita de esencia de vainilla a la mantequilla derretida antes de mezclarla con los ingredientes secos para un sabor más cálido.
Ralladura de Cítricos: Incorpora la raladura fina de ½ limón o ½ naranja a la mezcla seca para un toque cítrico y refrescante.
Coco Rallado: Para un sabor tropical, agregue 2-3 cucharadas de coco rallado a la mezcla seca.
Chocolate: Después de hornear y una vez frías, puedes derretir un poco de chocolate y sumergir la mitad de cada galleta para un toque gourmet. Deja secar sobre papel de horno.
Mermelada o Dulce de Leche: Haz un pequeño hueco en el centro de cada bolita antes de aplastarla y rellénala con una pizca de mermelada o dulce de leche antes de hornear para unas galletas rellenas deliciosas.
Conservación: Disfruta tus Galletas por Más Tiempo
Estas galletas se conservan muy bien, aunque su delicioso sabor hace que desaparezcan rápidamente.
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