En un tazón, mezcla la avena, el huevo, la leche, la sal, el orégano seco y el ajo en polvo (si lo usas). Revuelve hasta formar una masa homogénea y algo espesa.
Extiende la masa sobre una bandeja para horno forrada con papel encerado o un tapete de silicona. Da forma redonda o rectangular según prefieras, manteniendo un grosor de aproximadamente 1 cm.
2. Prehornear la base:
Lleva la masa al horno y hornea durante 10 minutos, o hasta que esté firme pero no dorada.
3. Montaje de la pizza:
Saca la base del horno y extiende una capa uniforme de salsa de tomate sobre ella.
Espolvorea el queso mozzarella rallado y agrega tus toppings favoritos.
Decora con un poco de orégano seco para un toque extra de sabor.
4. Horneado final:
Regresa la pizza al horno y hornea durante 10-12 minutos, o hasta que el queso esté derretido y ligeramente dorado.
Servir:
Saca la pizza del horno, decora con albahaca fresca y sírvela caliente. ¡Perfecta para una comida saludable y deliciosa!
Consejos:
Si quieres una versión sin lácteos, puedes usar queso vegano o simplemente añadir más vegetales.
Para una textura más crujiente, hornea la base por unos minutos extra antes de añadir los toppings.