La exposición acumulada a la radiación ultravioleta puede afectar diferentes estructuras del ojo.
Por eso, utilizar gafas de sol que bloqueen los rayos UVA y UVB es una medida sencilla que puede ofrecer protección adicional.
Al elegir unas gafas, conviene verificar que indiquen claramente protección UV adecuada.
También puede ser útil utilizar sombreros o gorras cuando se pasa mucho tiempo al aire libre.
Reduce el tiempo de fatiga visual digital
Hoy en día muchas personas pasan varias horas frente a computadoras, tabletas y teléfonos móviles.
Aunque las pantallas no suelen causar daños permanentes en la visión, sí pueden favorecer síntomas temporales como:
Fatiga ocular.
Sequedad.
Dolor de cabeza.
Visión borrosa transitoria.
Una estrategia sencilla es aplicar la regla 20-20-20:
Cada 20 minutos, mirar durante 20 segundos un objeto situado a unos 20 pies (aproximadamente 6 metros).
Este pequeño descanso ayuda a reducir el esfuerzo continuo de enfoque.
Mantén una buena hidratación
Los ojos dependen de una adecuada producción de lágrimas para mantenerse cómodos y funcionales.
Con la edad, muchas personas desarrollan cierto grado de ojo seco.
Beber suficiente agua durante el día y mantener una adecuada humedad ambiental puede contribuir al confort ocular.
Si los síntomas son persistentes, es recomendable consultar con un profesional para valorar posibles tratamientos específicos.
No subestimes el impacto del sueño
Dormir bien beneficia prácticamente todos los sistemas del cuerpo, incluidos los ojos.
Durante el descanso, la superficie ocular se recupera y se realizan procesos importantes de mantenimiento celular.
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