El postre perfecto para los amantes del dulce de leche
La tarta fría de queso y dulce de leche es uno de esos postres irresistibles que combinan una textura suave y cremosa con el inconfundible sabor del dulce de leche. Además, al no necesitar horno, resulta ideal para cualquier época del año y para quienes buscan una receta sencilla con un resultado espectacular.
Perfecta para celebraciones, reuniones familiares o simplemente para darte un capricho especial.
📝 Ingredientes
Para la base
200 g de galletas tipo María
100 g de mantequilla derretida
Para el relleno
400 g de queso crema
300 g de dulce de leche
200 ml de nata para montar
100 ml de leche
8 g de gelatina neutra en polvo (o 4 hojas de gelatina)
Para decorar
Dulce de leche extra
Galletas trituradas
Virutas de chocolate (opcional)
👨🍳 Cómo hacer tarta fría de queso y dulce de leche paso a paso
1. Preparar la base
Tritura las galletas hasta obtener una textura de arena fina.
Mézclalas con la mantequilla derretida.
Cubre la base de un molde desmontable presionando bien con una cuchara.
Lleva al frigorífico durante 30 minutos.
2. Hidratar la gelatina
Si utilizas gelatina en hojas, hidrátala en agua fría durante unos minutos.
Si usas gelatina en polvo, disuélvela en la leche.
3. Preparar el relleno
En un bol grande mezcla:
El queso crema
El dulce de leche
Bate hasta obtener una crema suave y homogénea.
4. Incorporar la nata
Monta ligeramente la nata hasta que tenga consistencia cremosa.
Añádela a la mezcla anterior con movimientos suaves.
5. Añadir la gelatina
Calienta la leche con la gelatina disuelta sin que llegue a hervir.
Incorpórala poco a poco a la mezcla de queso y dulce de leche.
Remueve hasta integrar completamente.
6. Refrigerar
Vierte el relleno sobre la base de galleta.
Alisa la superficie.
Refrigera durante al menos 6 horas, aunque lo ideal es dejarla toda la noche.
7. Decorar y servir
Desmolda con cuidado.
Decora con hilos de dulce de leche, galleta triturada o virutas de chocolate.
Sirve bien fría.
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