4. Freír
Calienta abundante aceite en una sartén profunda.
Fríe cada pieza de masa hasta que esté dorada por ambos lados. La masa suele deformarse ligeramente al freírse, creando su forma característica.
5. Espolvorear azúcar
Retira las orejas y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Cuando aún estén templadas, espolvorea azúcar glas por encima.
Consejos para que Queden Perfectas
✔ Estira la masa lo más fina posible para conseguir una textura crujiente.
✔ Fríe en aceite caliente pero no demasiado fuerte para evitar que se quemen.
✔ Puedes aromatizar la masa con anís, naranja o limón para un sabor más tradicional.
✔ Guárdalas en un recipiente hermético para que se mantengan crujientes.
Variaciones de las Orejas de Carnaval
Existen diferentes versiones según la región:
Orejas gallegas
Muy finas y crujientes, aromatizadas con anís y limón.
Orejas con miel
Después de freírlas se bañan ligeramente en miel tibia.
Orejas con canela
Se espolvorean con azúcar mezclada con canela para un sabor más intenso.
Preguntas Frecuentes
¿Por qué se llaman orejas de carnaval?
Su nombre proviene de la forma irregular que adquiere la masa al freírse, parecida a una oreja.
¿Se pueden hacer al horno?
Tradicionalmente se fríen para lograr su textura crujiente, aunque algunas versiones modernas se hornean.
¿Cuánto tiempo se conservan?
Si se guardan en un recipiente hermético, pueden mantenerse crujientes durante 2-3 días.